Debido a su carisma y comportamiento altamente visible, la nutria gigante se ha convertido en una embajadora de los ríos y humedales sudamericanos. Su presencia conecta a las personas con la importancia de conservar los ecosistemas acuáticos y ayuda a comprender los retos que enfrentan las especies en la naturaleza.
En este lugar se cultivan y se propagan plantas, árboles, arbustos y otras especies vegetales con los siguientes fines: jardinería, paisajismo, reforestación y restauración del bosque seco tropical.
El programa de conservación del Caimán llanero de Piscilago hace parte del proyecto nacional para la recuperación de esta especie, liderado por el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad Nacional de Colombia. El objetivo principal es prevenir la extinción de esta especie.